Capilla Sacramental

La Capilla Sacramental está situada en la cabecera de la nave del Evangelio. En la actualidad esta zona de la iglesia está separada del resto de la nave por una verja de forja de hermosa traza, que cierra la capilla en su frente y otra idéntica que lo hace en el arco lateral que comunica con la Capilla Mayor, ambas obras realizadas en la segunda década del siglo XX.
Su cubierta está divida en tres tramos separados por arcos fajones. El primero y el último en forma de bóveda de medio cañón con lunetos, mientras que el tramo central se cubre con bóveda de arista. Capilla Sacramental
Esta cubierta aparece decorada con pinturas de relativo mérito artístico realizadas con la técnica deóleo sobre temple en 1958 por Vicente Martín.
La decoración de la capilla se completa con un hermoso zócalo de cerámica vidriada, réplica del que se realizó en el siglo XVI para la capilla de los reales alcázares de Sevilla.
El retablo de la capilla sacramental tiene forma de arco de medio punto que se adapta al perfil del muro de cerramiento de la nave. Es de un solo cuerpo formado por un gran baldaquín a modo de camarín de planta cuadrada, permitiendo la visión del interior por tres de sus caras. Este camarín está flanqueado por dos repisas sirviendo de sostén a sendas imágenes, quedando rematados sus laterales por dos hermosos soportes de estípites de rica decoración imitando elementos vegetales.
La capilla se encuentra presidida por una imagen de Cristo Resucitado, obra documentada de Juan de Mesa, del año 1620.